La química y tu ego

¿No le ha pasado que en algún momento de la vida los problemas se acumulan?, ¿Qué de un día para otro comienzan y cada vez siente que van de mal en peor?  Este artículo enseña por qué ocurre y como puede salir airoso de esta situación.

 

Todo empieza poco a poco. Un día entra en una etapa de su vida en que se siente mal. Como no tiene una solución directa para ello, provoca que se agrave el problema y se encuentra peor. Ya son dos motivos y empieza a preocuparse ya que no es normal. Por lo tanto, procura estar vigilante para que no ocurran más cosas adversas. Los humanos, tendemos a entrenar la mente con pensamientos negativos que finalmente se encuentran causando un deterioro progresivo.

 

 

Si repite con frecuencia la forma de actuar, el cuerpo se acostumbra, llegando a la felicidad o a la depresión.  ¿Cómo ejercitarse y lograr perfeccionamiento de nuestra mente? Para ella los resultados son indiferentes, tanto sean positivos o negativos.

 

¿Por qué sentimos más rápido las cosas malas que las buenas?

 

 Lo que ocurre generalmente es que juzgamos continuamente lo que está bien o mal. Nuestra mente está diseñada para buscar los peligros, no olvidemos que en la prehistoria el ser humano tenía que estar alerta para no ser devorado por los depredadores. Incluso, todavía tenemos una parte del cerebro especialmente diseñada para esto, se llama: “El cerebro reptiliano”. Aunque es necesario estar atentos, debemos tener cuidado de no exagerar esta conducta. Cuando repetimos en exceso cualquier cosa, podemos generar efectos contraproducentes. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Ha notado que estas situaciones empiezan poco a poco pero todas por una buena razón?

 

 Cuando el entorno comienza a reaccionar, y empecemos a perder personas o salud, estaremos motivados a hacer un cambio. Por consiguiente, cuanto más alentados nos encontremos, más rápido estaremos dispuestos a cambiar nuestros hábitos.

Por ejemplo:

·         Ser un híper-perfeccionista, es cuando su única motivación es la de hacer las cosas bien, pero no siempre ocurre, pues, puede que no termine el trabajo o encuentre fallos.

·         Un workaholic, es una persona adicta al trabajo que no se permite parar y relajarse, porque le gusta o cree que tiene que mostrar que lo que hace es importante para él o su familia.

·         Tener miedo de hablar en público, porque piensan que otras personas lo pueden ver raro.

 

 


¿La realidad es mentira?

Generar estados emocionales no es gratis, cuesta mucha energía y para ello se debe actuar. Es importante hablarse asimismo de una forma específica (cierto tono, ritmo, que represente el mal estar), imaginar fotos, escenas desagradables o centrarse en lo mal que se siente.

 

Ejercicio:

 

Busque una situación o un mal recuerdo. Fíjese en lo que piensa. ¿Le Dice algo? (Concéntrese, en como lo dice, ritmo, volumen, tono, sentido etc..) Ahora compare como habla cuando recuerda algo alegre.

¿Qué diferencia ha encontrado?

 

Lo mismo ocurre cuando recuerda algo desagradable y ve una imagen. ¿Cómo es?, grande, a color, blanco y negro. ¿en que se fija? ¿en las caras?, ¿si es un video?, ¿en cómo se mueven las personas?

Ahora recuerde algo positivo. ¿Qué diferencia hay entre la imagen con el recuerdo negativo y el positiva? ¿Ha notado que lo hace de forma diferente?

 

Son programas para ocasionar ciertos estados.  Pero no son automáticos, aunque la mayoría de las personas piensen que sí. Se crean y entrenan para generar una situación. Solo cuando se repiten mucho salen tan rápido que no llega a fijarse en cómo lo ha hecho.

 

 

 Lo positivo de estos programas es, que se pueden re-programar. De la misma forma que se ha conseguido se puede cambiar los resultados.

Debemos entender que nuestro cerebro está en una caja oscura. Es decir que no hay ninguna conexión con el exterior. Solo a través de nuestros sentidos, damos señales eléctricas para que nuestra mente empiece a estimar lo que hay. Escribo “estimar” a posta. Porque la mente no sabe que es real o mentira. Por esta razón, siempre esta rellenando los huecos de las cosas que no recibe o que no sabe.

 

Las imágenes con efectos ópticos son un buen ejemplo. Nuestros ojos no saben lo que ven. Eso lo hace nuestra mente. Recibe las señales visuales, las interpreta y si no tiene toda la información hace lo necesario para descifrarla. En una forma u otra, si esperamos ciertas cosas, podemos ver, escuchar o sentir, aunque no existan. Solo porque pensamos y nos centramos en nuestras fantasías.

  

Un buen ejemplo es la siguiente situación: se ha caído de forma tonta frente a sus amigos. Todos están riendo por lo que ha pasado, incluso usted también, y no se fija en el daño que se ha hecho, hasta que alguien le dice que tiene que doler. Cuando para de reír, de repente siente dolor. 

 

 

Otra famosa situación: Ir al dentista con dolor de muela y cuando esta con él no siente nada. Y así muchos más ejemplos.

 

Vamos a decir que todo lo que pensamos es mentira y al mismo tiempo verdad.

 

Para demostrar que todo es mentira en la mente vamos a hacer una dinámica. Piense en la última bronca que ha tenido y en la última cosa que no estaba de acuerdo. ¿Cómo ha hablado consigo mismo y qué frases ha repetido?

 

Ahora quiero que le diga a su mente esa misma frase con la misma intención de enfado, ¿qué siente ahora? ¿Cómo reacciona su cuerpo?

 

Seguidamente dice la misma frase, pero con una risa a carcajadas como si fuera el mejor chiste que ha oído nunca. Pruebe esto con tres casos más. ¿Cómo siente su cuerpo ahora? ¿Cómo le hace sentir esta técnica? ¿Nota el cambio directo?

 

La situación no ha cambiado, ¿verdad? Pero si la forma en como lo ha interpretado. Por lo cual, la forma es importante, no lo que ha ocurrido.

 

 

Depende de lo que quiera o necesita sentir, cambia la percepción de las cosas. Pero si no quiere encontrarse mal, vigile como está hablando consigo mismo y sobre lo que ha pasado.

La química

Hasta ahora, lo que hemos visto, es que nuestra mente puede generar cualquier estado. Para ser más específico, crea una química que a su vez inicia la emoción o estado que sentimos. Si repetimos mucho un estado, nos hacemos adictos a esa química.

 

Los médicos y psiquiatras lo saben y bloquean los neurotransmisores para que esta producción química no genere sensaciones malas. Está comprobado que, si no ha cambiado su forma de pensar, cuando deja de tomar estos medicamentos, vuelve al estado inicial de haberlos consumido.

 

¿Pero qué podemos hacer para salir de la rotonda en que estamos repitiendo la misma conducta? Pues de la misma forma en que hemos entrado, poco a poco.

 

 

Nuestro comportamiento puede influir por las repeticiones, es decir, si repito un estado, el cuerpo se queda adicto a lo que genera esta situación. Entrenar, comer, reír, tener broncas. Ejemplos, si entrena cada día es perfecto, pero, si lo deja, su cuerpo le pedirá que continúe. El estrés es igual.  Si trabaja mucho, tiene estrés y de repente se va de vacaciones, llega a sentirse mal por no tener nada que hacer, incluso puede enfermarse. Si ingiere frecuentemente más de lo que necesita y un día come menos, su cuerpo protestará con dolor de cabeza, mal humor.

La cuestión es simple:

¿Cuál es nuestra motivación de vivir?

 

100% de la población quiere vivir feliz, sentirse bien. Lo que olvidamos es que tenemos que hacernos felices, entrenando en lo que deseamos. ¡Ser Feliz!

 

¡Si quiere ser feliz tiene que actuar y hacer cosas que le hagan serlo!! ¡Porque el resto es mentira!  ;)

 

 

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Comentarios: 2
  • #1

    Alisito (domingo, 08 octubre 2017 05:58)

    Buena información, hasta de lo más básico cómo las reacciones del ser humano ante los sentidos se puede aprender. Más que confiar, debemos aprender a dominar la mente /realidad.

  • #2

    Wil (domingo, 08 octubre 2017 10:22)

    Gracias Alistó, tienes todo la razón. Y con casualidad es lo más interesante de aprenderlo. Saber que cada uno puede crear la realidad como desea. Gracias por tu reacción ! Te deseo un feliz día.